Entradas

EXOPOLÍTICA - I

  I El cielo despejado de aquella noche permitía observar todas las estrellas del firmamento. La luna estaba en plenilunio, iluminaba todo el bosque con un color que reflejaba una tenue coloración azulada. Era el escenario perfecto para Petrus Vang, quien había estado preparando esta cita desde dos meses atrás. El parque estatal de Etheal-VI era un área celosamente protegida por la guardia forestal, era a final de cuentas el parque más grande de toda la región, abarcaba más de un tercio del estado. Pero Petrus, como jefe de guardias de la zona norte, tenía la ventaja de acceder al bosque sin restricción alguna. Una colina, ubicada a casi quince kilómetros del distrito más cercano, había sido el lugar elegido para su plan. Tuvo que tomar prestado un deslizador terrestre para llegar ahí.  Su habilidad telequinética había sido fundamental para su éxito, de lo contrario maniobrar otro deslizador hubiera resultado ser contraproducentemente ruidoso. A su lado est...

ANOMALÍA 385 212 988 - II

II El estado de “Euphias-IV” contaba con una red de trenes de propulsión humana, mejor conocidos como trenes telequinéticos. Un ciudadano podía viajar de distrito a distrito, por todo el estado, utilizando ese medio de transporte. Era la opción de más viable para la clase trabajadora de los ciudadanos comunes. El vehículo era dirigido por un conductor telequinético profesional. Los conductores conectaban su D.I.R.P. a la computadora central del tren y el tren se movía o detenía utilizando como energía el uso de la telequinesis. Mover semejante peso requeriría de un gasto calórico sobrehumano, problema que el Lithium industrial resolvía, pues hacía posible que un telequinético pudiera mover trenes de hasta veintitrés toneladas de peso por periodos de hasta ocho horas seguidas. Siendo el ser humano la fuente de energía se eliminaba la necesidad de otras fuentes de energía más contaminantes. Lo que era raíz de muchos de los problemas más preocupantes de la época en que yo todavía...

ANOMALÍA 385 212 988 - I

I Fue en el intento ocho mil cuatrocientos sesenta y cinco cuando pude enfocar mi mente y sincronizarla completamente con la del que resultaría ser el transmigrante de Gael. El cuerpo le pertenecía a un varón de un metro setenta de estatura, de piel clara y ojos color verde. Su nombre era Akhete Rá, y a sus diecisiete años recién cumplidos era un estudiante graduado de la academia teórica “C” del distrito Escus, ubicado en el estado “Euphias-IV” de la región de Latium. Era el primer día del quinto mes del año cuatrocientos dieciocho D.G.C., después de la gran colisión, día que coincidía con “la prueba de selección”, un proceso gubernamental que se realizaba en todas las academias teóricas del estado. Ese día Akhete, al igual que todos los estudiantes de su estado, pasaría de ser un estudiante teórico a ser un aprendiz. Todos los alumnos terminaban seis años de estudios teóricos y los elegidos empezarían a estudiar la práctica de una de las cinco habilidades:  Telequinesis,...